29 julio 2007

EXPERIENCIA


Ya hice cosquillas a mi hermana solo para que dejara de llorar, ya me quemé jugando con una vela, ya hice un globo con un chicle y se me pegó en toda la cara, ya hablé con el espejo, ya jugué a ser brujo.
Ya quise ser astronauta, violinista, mago, cazador, y trapecista, ya me escondí atrás de la cortina y deje olvidados los pies afuera, ya corrí por el timbre del teléfono, ya estuve bajo la ducha hasta hacerme pis.

Ya robé un beso, confundí los sentimientos, tomé un camino errado y sigo andando en lo desconocido. Ya raspé el fondo de la olla donde se cocinó la crema, ya me corté al afeitarme muy apurado y lloré al escuchar determinada música en el ómnibus.
Ya traté de olvidar a algunas personas y descubrí que son las más difíciles de olvidar.
a subí a escondidas a la azotea para agarrar estrellas, ya subí a un árbol para robar fruta, ya me caí por una escalera.
Ya hice juramentos eternos, escribí el muro de la escuela y lloré sentado solo en el piso del baño por algo que me pasaba, ya huí de mi casa para siempre y volví al instante siguiente.

Ya corrí para no dejar a alguien llorando, ya quedé solo en medio de mil personas sintiendo la falta de una sola.
Ya vi ponerse el sol y cambiar al rosado y al anaranjado, ya me tiré a la piscina y no quise salir más, ya tome whisky hasta sentir mis labios dormidos, ya miré la ciudad desde arriba y ni aún así encontré mí lugar.

Ya sentí miedo de la oscuridad, ya temblé por los nervios, ya casi morí de amor y renací nuevamente para ver la sonrisa de alguien especial, ya desperté en medio de la noche y sentí miedo de levantarme.
Ya aposté a correr descalzo por la calle, grité de felicidad, robé rosas en un enorme jardín, ya me enamoré y creí que era para siempre, pero era un "para siempre" por la mitad.
Ya me acosté en el pasto hasta la madrugada y vi cambiar la luna por el sol, ya lloré por ver amigos partir y luego descubrí que llegaron otros nuevos y que la vida es un ir y venir permanente.
Fueron tantas cosas que hice, tantos momentos fotografiados por la lente de la emoción y guardados en ese baúl llamado corazón.
Ahora un formulario me pregunta, me grita desde el papel: ¿Cuál es su experiencia? Esa pregunta hizo eco en mi cerebro, experiencia...
Experiencia... ¿Será que cultivar sonrisas es experiencia?
No, tal vez ellos no saben todavía ver los sueños.
Ahora me gustaría preguntarle al que redactó el formulario:
¿Experiencia?
¿Quien la tiene si a cada momento todo se renueva???

22 julio 2007

DECIR AMIGO


Decir amigo es decir juegos, escuela, calle y niñez.
Gorriones presos de un mismo viento tras un olor de mujer.


Decir amigo es decir vino guitarra, trago y canción
furcias y broncas, y en los Tres Pinos una novia pa' los dos.


Decir amigo me trae del barrio luz de domingo
y deja en los labios gusto a mistela y a natillas con canela.


Decir amigo es decir aula, laboratorio y bedel.
Billar y cine, siesta en Las Ramblas y alemanas al clavel.


Decir amigo no se hace extraño cuando se tiene
sed de veinte años y pocas "pelas" y el alma sin mediasuelas.


Decir amigo es decir lejos y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre lo tuyo nuestro y lo mío de los dos.


Decir amigo se me figura que decir amigo es decir ternura.
Dios y mi canto saben a quién nombro tanto...

Joan Manuel Serrat

20 julio 2007

Negro, canalla, rosarino... se te va a extrañar


(AW) Hace 5 años en la ciudad de Rosario nos encontrábamos de manera casual con Roberto "el Negro" Fontanarrosa. Era un jueves, aproximadamente a las seis de la tarde, cuando estábamos en café La Sede, justo en la esquina de San Lorenzo y Entre Ríos, en pleno centro de la ciudad. De repente nos cuentan que en la planta baja estaba él y sus amigos, esos hombres que compartían un par de mesas mientras charlaban de la vida y vaya a saber uno de qué otras cosas. Nos acercamos al negro y le contamos nuestro interés en charlar con él sobre su vida, no dudó en acceder a nuestro pedido y nos invitó a ir el día siguiente a su casa. Ese viernes 26 de julio de 2002, alrededor de las 14.00 horas nos dirigimos al clásico barrio Alberdi, Roberto nos esperaba en su casa, cercana al estadio de Rosario Central. Entramos, él nos estaba esperando. Nos sentamos y comenzamos a conocerlo algo más...

Buenos Aires, 20 de julio de 2007 (Agencia Walsh)

- ¿Quién es Roberto "el Negro" Fontanarrosa?
- En general yo cuando lleno un formulario pongo dibujante, pienso que es bastante acertado, básicamente a pesar de que entiendo que no soy un gran dibujante pero me resulta familiar, me resulta natural el hecho de dibujar, por ahí si uno tuviera que ser un poco más preciso tal vez decir narrador podría estar más cercano a la ocupación mía, porque indudablemente a mí me gusta contar historias y en la mayoría de los cuentos con texto y dibujo, pero también es cierto que muchas son narradas con texto prescindiendo del dibujo. O sea, que lo que engloba un poco es la narración.

- ¿Qué es Rosario en su vida?
- A mí que me resulta difícil juzgarlo, porque he vivido toda mi vida aquí, entonces configura un porcentaje muy grande de toda mi actividad, todo lo referido a lo sentimental, al trabajo. Fundamentalmente es la ciudad donde está mi historia, la historia de familia, donde nació mi hijo, donde tengo una enorme cantidad de amigos, donde desarrollo toda la actividad a pesar que la actividad profesional se lleva a cabo más que nada en Buenos Aires, yo vivo acá, vivo en Rosario, y eso hace que haya una ligazón muy, muy grande con esta ciudad. Nunca he vivido por más de dos meses fuera de Rosario.

- El bar EL CAIRO, ¿qué significa en su vida?
- El cairo constituyó en algún momento un lugar de encuentro, de reunión, muy emblemático de Rosario; no diría esencialmente ligado a la cultura porque eso entra más en la LEYENDA, pero sí un lugar de una cita en la zona céntrica que tenía características como de club. Uno sabía que si iba encontraba a una cantidad de amigos, especialmente a determinada hora, como el atardecer, no había necesidad de formalizar una cita en EL CAIRO, uno tenía conocimiento de que en determinadas mesas iba a encontrar un montón de gente. Pasó a ser un referente importante para la vida mundana de la ciudad, con algunas características de que se encontraban ahí mucho gente del periodismo, porque el diario LA CAPITAL está a una cuadra, estaba también la facultad de Letras, había gente de teatro, poetas; pero también había montones de empleados bancarios y gente de distintas profesiones. Lo que pasa es que después fue decayendo, de la misma manera que fue decayendo el centro comercial de Rosario; y eso es algo que uno puede apreciar en muchas ciudades especialmente latinoamericanas, o que se traslada el centro o en ciudades como Lima en donde el centro comercial a pasado a ser zona de nadie después de las siete de la tarde. Y en Rosario se está tratando de rescatar esa parte de la ciudad pero es difícil, y EL CAIRO quedó un poco envuelto en esa zona. Toda la mesa que yo comparto, hace ya varios años que no vamos más a EL CAIRO, vamos a un bar que se llama LA SEDE que es relativamente cercano y tiene otra actividad y otra dinámica.

- ¿Qué música hay en la discoteca de Fontanarrosa?
- No mucha música actual, medio que me quedé en la época de los cantautores del tipo de Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanes, más actualmente Jaime Ross, Adriana Varela; pero poco de rock o ese tipo de cosas; puede haber música de Paco de Lucía. No tengo tampoco una preferencia determinada, posiblemente hay aún mayor porcentaje de tango que de otras cosas, pero es bastante mezclado.

- ¿Y en la biblioteca?
- La biblioteca es más amplia. Yo no siendo un consumidor, una de las pocas cosas que compro con asiduidad son libros, no discos, prácticamente no compro música. Pero la biblioteca registra distintas épocas de gustos literarios. Desde hace mucho estoy leyendo cosas de corte periodístico, investigaciones periodísticas, biografías o reportajes. También he estado leyendo a pensadores que estén al alcance mío, porque en algunos casos son demasiado complejos. Hay poca ficción, desde hace mucho que no estoy leyendo demasiadas novelas o cuentos, pero no descarto que lo vuelva a hacer en cualquier momento porque son épocas, rachas.

- El surgimiento de internet, ¿afecta la tarea del dibujante?
- En general todas son cosas que benefician, yo todavía tengo cierta lejanía con internet porque no lo uso prácticamente, pero en corto plazo voy a tener que empezar a trabajar, por lo menos a enviar material mío al diario, reemplazando lo que era el fax y ese tipo de cosas. Creo que son todas cosas beneficiosas pero creo que va a llevar tiempo el uso integral de internet y todo eso; de cualquier forma las posibilidades de expansión de un trabajo y de reproducción a través de internet se hacen casi infinitas, lo que es difícil es, no sé si es necesario legislar, pero cuál es la manera de manejar ese tipo de cosas porque aparentemente cualquiera podría tomar toda las obras de Borges, volcarlas en internet y difundirlas; y eso por un lado está bien, pero por otro afecta. Creo que va a pasar un tiempo largo hasta que haya una legislación o algún tipo de marco que regule esa actividad.

- ¿Con qué temas no se hace humor?
- Eso está muy relacionado con el sentido común y los gustos personales, y también, por supuesto, con las reglas que tenga cada medio, ahí veces que uno haría humor sobre determinada cosa pero sabe que el medio no lo va a publicar. Por lo demás, está relacionado con ‘una ética’ o ‘una moral propia’ que bien puede ser mía y no de los demás, o viceversa; yo creo que de cualquier manera a título de ejemplo hay temas sobre los cuales prácticamente nadie ha trabajado: desaparecidos; fue muy difícil encontrarle el enfoque a guerra de Malvinas; el atentado a la AMIA; con el tiempo se han hecho chistes sobre los desaparecedores o sobre los torturadores, como también se han hecho chistes sobre la lentitud de la investigación de la AMIA o ese tipo de cosas; yo al menos nunca he visto chistes sobre las víctimas de esos hechos.

19 julio 2007

Fábulas por Eduardo Galeano



Proverbios
Un viejo proverbio enseña que mejor que dar pescado es enseñar a pescar.
El obispo Pedro Casaldáliga, que no nació en América pero la conoce por dentro, dice que sí, que eso está muy bien, muy buena idea, pero ¿qué pasa si nos envenenan el río? ¿O si alguien compra el río, que era de todos, y nos prohíbe pescar? O sea: ¿qué pasa si pasa lo que está pasando?
La educación no alcanza.

Armada mía
Juan Antonio Medina estaba sentado en su casa, viendo televisión.
La publicidad no le había merecido nunca una opinión muy favorable, que digamos; pero escuchó un anuncio que se abría con una frase que no estaba nada mal:
–Mujer amada es mujer segura.
Las imágenes que seguían eran revólveres y pistolas de menudo tamaño, dagas de resorte, pulverizadores que dejaban al enemigo frito en el suelo y otros adminículos portátiles, de tamaño adecuado para la cartera de la dama en tiempos difíciles.
Entonces, Juan Antonio se dio cuenta de que había escuchado mal. El anuncio había dicho:
–Mujer armada es mujer segura.

La comunidad internacional
El pollo, el pato, el pavo, el faisán, la codorniz y la perdiz fueron convocados y viajaron hasta la cumbre.
El cocinero del rey les dio la bienvenida:
–Os he llamado –explicó– para que me digáis con qué salsa queréis ser comidos.
Una de las aves se atrevió a decir:
–Yo no quiero ser comida de ninguna manera.
Y el cocinero puso las cosas en su lugar:
–Eso está fuera de la cuestión.

El experto internacional
Escuché esta historia en diversos lugares, atribuida a diferentes personas, por lo que sospecho que cualquier parecido con la realidad ha de ser mera coincidencia.
He aquí la versión que recibí en la Dominicana.
Piaban los niños y los pollitos alrededor de doña María de las Mercedes, que cloqueando arrojaba granos de maíz a sus gallinas. En eso estaba ella, aquel día como todos los días, cuando un automóvil emergió, resplandeciente, desde una nube de polvo en el camino que venía de Santo Domingo.
Un señor de traje y corbata, maletín en mano, le preguntó:
–Si yo le digo, exactamente, cuántas gallinas tiene, ¿usted me da una?
Ella hizo una mueca.
Y acto seguido él encendió su computadora Pentium IV de l.5 GB, activó el GPS, se conectó por teléfono celular con el sistema de fotos satelitales y puso en funcionamiento el contador de pixels:
–Usted tiene ciento treinta y dos gallinas.
Y atrapó una y la apretó entre los brazos.
Entonces, doña María de las Mercedes Holmes le preguntó:–Si yo le digo en qué trabaja usted, ¿me devuelve la gallina?
El hizo una mueca.
Y ella dijo:
–Usted es un experto de una organización internacional.
Recuperó su gallina y explicó que era fácil, cualquiera se daba cuenta:
–Usted vino sin que nadie lo llamara, se metió en mi gallinero sin pedir permiso, me dijo algo que yo ya sabía y me cobró por eso.

Costumbres
Un candidato de las fuerzas de izquierda llegó al pueblo de San Ignacio, en Honduras, durante la campaña electoral de 1997.
El orador trepó a la escalera que hacía las veces de estrado y ante el escaso público proclamó que la izquierda no soborna al pueblo, no vende favores a cambio de votos:
–¡Nosotros no damos comida! ¡No damos empleos! ¡No damos dinero!
–¿Y qué mierda dan, entonces? –preguntó un borrachito, recién despertado de su siesta bajo un árbol de la plaza.

Tradiciones
La palabra y el acto no se habían encontrado nunca.
Cuando la palabra decía sí, el acto hacía no.
Cuando la palabra decía no, el acto hacía sí.
Cuando la palabra decía más o menos, el acto hacía menos o más.
Un día, la palabra y el acto se cruzaron en la calle.
Como no se conocían, no se reconocieron.
Como no se reconocieron, no se saludaron.

Rumbos
Andaba yo perdido en las calles de Cádiz, por obra y gracia de mi agudo sentido de la desorientación, cuando un buen hombre me salvó.
El me indicó cómo llegar al mercado viejo, y a cualquier otro destino en los caminos del mundo:
–Tú haz lo que la calle te diga.

17 julio 2007

POETA HERRERO - DARDO SEBASTIÁN DORRONZORO


Me declaro culpable, muy bien, pero
debo advertirles
que ya ustedes me mataron, me enterraron,
me borraron todas las arrugas y las lágrimas de mis hermanos,
y me dijeron
que te diviertas con los gusanos, pero olvidaron
de borrar
las huellas
que mis pasos marcaron
en tantas calles y caminos del mundo.
D. S. D.

Hará dos veranos atrás lo descubrí. En los estudios de la radio en medio de un programa que hacía gente de una librería. Ese jueves habían elegido al POETA HERRERO. DARDO SEBASTIÁN DORRONZORO.
Sinceramente quede maravillada, emocionada. Sin pensarlo un segundo pedí prestado ese libro; pequeñito, de colores verdosos; que tenia una mariposa en su tapa sobre un par de hojotas de cuero. Viernes 25. Dardo Sebastián Dorronzoro.
En la contratapa, su foto, su nombre y dos fechas: Argentina, nace el 14 de julio de 1913; Secuestrado el 25 de junio de 1976, DESAPARECIDO.
Me dispuse a descubrir quien era; e intentar conseguir ese recopilación armada por Nelly, su compañera, de la cual sólo se editaron mil ejemplares en México.
Hace un año buscando en una librería lo encontré; ahí chiquito, casi imperceptible.
En este momento esta a mi lado, para descubrir día a día al poeta herrero.
Nelly, en el verano de 1978, recuerda como él amaba las tardes silenciosas, las mañanas con el canto de las aves, y a ese gato de mirada sombría que lo observaba desde un rincón, además de sus otros gatos y perros, y sus amigos.
El poeta herrero que se presenta:

DECLARACIÓN JURADA
No es solamente la luna ni el rocío ni la luz celeste de los pájaros, puede también ser una alpargata vieja, toda agujereada, toda casi muerta después de andar fábricas, andamios o duros y calientes caminos de noviembre. No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello.Yo he visto horribles chicos grises como la tierra comiendo tierra, yo los he visto ahí, con sus andrajos y su mugre, reptando, y los he tocado, acariciado su piel y convertido en ángeles, en mariposas, en viento de septiembre. Porque todo antes de ser poesía debe pasar por mi corazón, darlo vuelta con el grito para arriba, colocarlo para el alba, cara al cielo. Todo debe pasar por mi sangre, por mis huesos, por mi respiración, por el corazón de mi sangre.Pues yo soy un poeta no un hacedor de versos bonitos. Yo soy un poeta que ama a los que no tienen amor ni pan, a los que se van sin haber llegado, a los que a veces sonríen, a los que a veces sueñan, a los que a veces les crece un fusil en las manos y salen a morir por la vida.En suma: yo he sido, soy y seré un poeta revolucionario.Sobre mi tumba verán florecer un puño.
Su compañera recuerda las palabras que el poeta dominicano Manuel del Cabral le dirige a Dardo:
"Tu eres de aquellos humildes ante quienes los poderosos se desvanecen; a tu sencilleza le teman los palacios; eres indefenso como una gota de llanto con todo el cielo adentro: ¡qué montaña concentra tanto espacio, tanta altura!"
Dorronzoro sigue presentándose:

CANCIÓN PARA MI SANGRE LIBRE
Se muere una sola vez.
No habrá más agua ni amigos,
no habrá más guitarra, ni río ni muchacha suave,
no habrá ya un perro junto a tu corazón.
Se muere sólo una vez.
Sí.
Y no escupirán mis pasos ni atarán mi sangre.
Mi lengua es ésta, mírala, nacida para decir cosas.
Y yo no quiero el pan de tus manos, ni quiero el vino.
Yo no quiero, no colgar retratos,
ni dormir entre sábanas almidonadas,
ni quiero que me alumbren de flores ni de pájaros ni de trigos.
Yo no quiero silbar o cantar o gritar.
Yo no quiero mirar las nubes o el abdomen sucio de los señores sucios
yo no quiero mirar de costado a los ministros,
morir en cualquier amanecer con la sangre limpia.

Vivía en una casa del barrio La Loma en Lujan; ahí se encontraban fragmentos de hierro caliente con profundas palabras. Ahí un viernes 25 de junio de 1976 lo fueron a buscar, a desaparecer; el motivo: no ocultar sus ideas.
Había nacido en 1913, en San Andres de Giles; y sus primeros trabajos fueron en una publicación socialista; y luego siguió lo demás pero siempre, como un eje recién forjado, estuvo el prójimo. Era socialista y herrero, como su padre.
En 1983 en España con motivo de un premio que le entregaron, publicó el diario EL PAÍS: "Su profesión hasta que fue secuestrado era la de forjador del hierro artístico".
EL HOMBRE LIBRE
Estaban los dos hombres en un calabozo.
¿ Por qué estás preso?- preguntó uno.
Porque soy libre- contestó el otro.
¿ Y qué es la libertad?
La libertad no existe, como no existe el hombre. Sólo existe el hombre hambriento y el hombre libre.
¿ Y qué es ser un hombre libre?
No decir y no hacer lo que los hombres libres quieren que uno diga y haga.
¿ Y si te obligan?
El hombre libre se rió.
Precisamente – dijo-, ahí está la fuerza del hombre libre. Nadie puede obligarlo a decir ni hacer lo que no quiere.
Sin embargo – dijo el otro-, ahora, por ejemplo, te obligan a no estar con la mujer que amas.
¿ Y quién te dijo – contestó el hombre libre- que no estoy con ella?

Un hombre con presencia, con un bigote al mejor estilo "los tres mosqueteros", manos firmes, y su forjada cabellera. Irónico, sarcástico, directo.
Como Francisco "PACO" Urondo y tantos otros; Dorronzoro puede conjugar su compromiso con cuestiones de la vida, con el amor, la esperanza, la amistad.
El día de su secuestro escribió algo, que encontraría Nelly al tiempo; como presagiando lo que venía:
"Desde hace tiempo siento la amenaza/ de este viento sobre/ la luz de mi lámpara, sobre esa luz que apenas/ me alcanza para no perderme/ entre las garras del mundo, entre los dientes/ de esa inmensa muchedumbre de lobos en la sombra".

Dardo, como muchos en esa época presentían lo que podía pasar; y no lo guardaron, lo compartieron; para que aquellos que no estuvimos podamos saberlo, sentirlo y, sobre todo, entenderlo.
En septiembre de 1987, Jorge Boccanera, escribe el Epilogo de VIERNES 25. En un momento nos da una nueva pincelada del poeta herrero: " Las palabras limpian el aire. La puerta de hierro forjado aguarda y comunica: el herrero de enormes bigotes hace una puerta para todos, y todos, cada uno, llevamos una puerta para que no haya olvido, para que circule la esperanza. Empecinadamente."
ALGUNA VEZ
Alguna vez fui alguien que viajó en el fuelle de los trenes, fui el hombre que había perdido la hora de tus pasos; alguna vez fue solamente una soledosa tierra de nadie, dos labios para decir tu nombre en la noche,
dos labios
para besar la boca de tu larga ausencia, pero
mírame ahora, coloca tu mano aquí, donde
están las flores de tus ojos y oirás el paso de tu
amor por mis venas, oirás
tu nombre, la luz
de tu respiración
y este viento
que ahora sacude mi sauce, esta lenta lluvia, este marzo,
esta noche
que pasa
lentamente por
los extramuros de mi sangre sola. No, no me importa,

que tu amor tiene el tamaño de un horizonte,

que tu amor y el mío no caben
en este profundo misterio de la noche.