25 septiembre 2006

Mis poemas y yo vamos a fundirnos con tu espíritu... Walt Whitman


"...Mis poemas y yo vamos a fundirnos con tu espíritu,
Como gira la rueda alrededor del eje este libro,
Inconsciente, no gira sino entorno de tu idea..."

FRAGMENTOS DE HOJAS DE HIERBA

"… Creo en tí alma mía, el otro que soy no debe humillarse ante tí
ni tú debes humillarte ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita el freno de tu garganta…"
"… Creo que podría retornar y vivir con los animales, son tan plácidos y autónomos.
Me detengo y los observo largamente.
Ellos no se impacientan, ni se lamentan de su situación.
No lloran sus pecados en la oscuridad del cuarto.
No me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.
Ninguno está descontento. Ninguno padece la manía de poseer objetos.
Ninguno se arrodilla ante otro ni ante los antepasados que vivieron hace milenios.
Ninguno es respetable o desdichado en toda la faz de la tierra.
Así me muestran su relación conmigo y yo la acepto…"

"… No pregunto quién eres, eso carece de importancia para mí.
No puedes hacer ni ser más que aquello que yo te inculco…"


FRAGMENTO DE CANTO A MI MISMO

"Soy Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan,
tormentoso, carnal y sensitivo: como, bebo y engendro.

No soy sentimental ni miro desde arriba a hombres ni a mujeres de los que no me aparto.
No soy más orgulloso que humilde...Me humilla quien humilla a los otros,
y nada se hace o dice que no recaiga
en mí...."

"...Creo en la carne y en los apetitos,
ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!, y cada parte de mi ser es un milagro,
divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco o me toca..."


Poeta estadounidense cuya obra afirma claramente la importancia y la unicidad de todos los seres humanos. Su valiente ruptura con la poética tradicional, tanto en el plano de los contenidos como en el del estilo, marcó un camino.

23 septiembre 2006

Un cortazar de bolsillo cronopiando entre famas



"Apenas entró en casa,
agachado imperceptiblemente bajo el dintel de la puerta,distinguí de inmediato
unos inconfundibles ojos verde lacustre de legítimo cronopio."


Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
HISTORIA
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.


RAYUELA - Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


22 septiembre 2006

Eduardo Galeano, tres por uno

A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos. Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós. Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor. Así manda la tradición, entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia. Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos, recoje los pedacitos y los incorpora a su arcilla. (...)¿Un refugio? ¿Una barriga? ¿Un abrigo para esconderte cuando te ahoga la lluvia, o te parte el frío, o te voltea el viento? ¿Tenemos un espléndido pasado por delante? Para los navegantes con ganas de viento, la memoria es un puerto de partida. "
***** ***** *****
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.
***** ***** *****
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

21 septiembre 2006

DARÍO Y MAXI: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE


Tú subías desde el Cono Sur
y venías desde antes,
con el amor al mundo bien adentro.
Fue una estrella que te puso aquí
y te hizo de este pueblo.
De gratitud nacieron muchos hombres
que igual que tú, no querían que te fueras
y son otros desde entonces.

Yo sabía bien que ibas a volver,
que ibas a volver de cualquier lugar,
porque el dolor no ha matado a la utopía,
porque el amor es eterno
y la gente que te ama no te olvida.

Tú sabías bien desde aquella vez
que ibas a crecer que ibas a quedar,
porque la fe clara limpia las heridas,
porque tu espíritu es humilde
y reencarnas en los pobres y en sus vidas.

Son los sueños todavía
los que tiran de la gente
como un imán que los une cada día.
No se trata de molinos,
no se trata de un Quijote,
algo se templa en el alma de los hombres,
una virtud que se eleva por encima
de los títulos y nombres.


Son los sueños todavía (Gerardo Alfonso)

DECLARACIÓN JURADA

No es solamente la luna ni el rocío ni la luz celeste de los pájaros, puede también ser una alpargata vieja, toda agujereada, toda casi muerta después de andar fábricas, andamios o duros y calientes caminos de noviembre. No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello.

Yo he visto horribles chicos grises como la tierra comiendo tierra, yo los he visto ahí, con sus andrajos y su mugre, reptando, y los he tocado, acariciando su piel y convertido en ángeles, en mariposas, en viento de septiembre. Porque todo antes de ser poesía debe pasar por mi corazón, darlo vuelta con el grito para arriba, colocarlo para el alba, cara al cielo. Todo debe pasar por mi sangre, por mis huesos, por mi respiración, por el corazón de mi sangre.

Pues yo soy un poeta no un hacedor de versos bonitos. Yo soy un poeta que ama a los que no tienen amor ni pan, a los que se van sin haber llegado, a los que a veces sonríen, a los que a veces sueñan, a los que a veces les crece un fusil en las manos y salen a morir por la vida.

En suma: yo he sido, soy y seré un poeta revolucionario.
Sobre mi tumba verán florecer un puño.

DARDO SEBASTIAN DORRONZORO

Dardo Sebastián Dorronzoro nació en San Andrés de Giles, provincia de Buenos Aires, en 1913. Herrero. Poeta, publicó sus primeras obras en un periódico socialista al que adhería ideológicamente.
El 25 de junio de 1976 fue secuestrado por un Grupo de Tareas de las FFAA. de su casa en el barrio La loma, Luján. En esos dias desaparecían Francisco Urondo y Miguel Ángel Bustos.

LA VERDAD ES LA ÚNICA REALIDAD


Del otro lado de la reja está la realidad,
de este lado de la reja también estála realidad;
la única irreales la reja;
la libertad es real aunque no se sabe bien
si pertenece al mundo de los vivos,
al mundo de los muertos,
al mundo de lasfantasías
o al mundo de la vigilia,
al de la explotación o
de la producción.
Los sueños, sueños son;
los recuerdos, aquelcuerpo, ese vaso de vino,
el amor y
las flaquezas del amor,
por supuesto,
forman parte de la realidad,
un disparo en la noche,
en la frente de estos hermanos,
de estos hijos,
aquellos gritos irreales de dolor real de los torturados
en el angelus eterno y siniestro en una brigada de policía
cualquiera son parte de la memoria,
no suponen necesariamente
el presente, pero pertenecen a la realidad.
La única aparentees la reja cuadriculando el cielo,
el cantoperdido de un preso, ladrón o combatiente,
la voz fusilada, resucitada al tercer día en un vuelo inmenso
cubriendo la Patagonia
porque las masacres,
las redenciones, pertenecen a la realidad,
como la esperanza rescatada de la pólvora,
de la inocencia estival: son la realidad,
como el coraje y la convalecenciadel miedo,
ese aire que se resiste a volver después del peligro
como los designios de todo un pueblo que marcha
hacia la victoriao hacia la muerte,
que tropieza, que aprende a defenderse,
a rescatar lo suyo, surealidad.
Aunque parezca a veces una mentira,
la única mentira no es siquiera la traición,
es simplemente una reja que no pertenece a la realidad.
Cárcel de Villa Devoto, abril de 1973
FRANCISCO "PACO" URONDO


Francisco Urondo nació en Santa Fe en 1930. Poeta, periodista, académico y militante político, para Paco Urondo "no hubo abismos entre experiencia y poesía" —como dijera Juan Gelman

20 septiembre 2006

Hallazgos, una hazaña. Un objetivo concretado. Un viaje que llego a su fin. Un fin, sospechado, pero sin fecha de vencimiento.
¿Qué haber hecho? ¿Cómo prever?

17 Sept 06

Carpe Diem
Una luz. Una paisaje a lo lejos deja ver sus primeros luces. Sujetos, movimientos. Más luces. Sombras, silencios. Más luces.

Un camino comienza a dibujarse entre las sombras. Un susurro atrae atención. Comienza la búsqueda, la curiosa búsqueda.

Esquinas, muros, callejones. Una luz desaparece, repentinamente. Un ruido la acompaña y la quietud se instala.

Otra luz comienza a parpadear, un parpado pronto a descansar. Abruptamente el cansancio se apodera. Otra luz se apaga. Murmullos, corridas, preguntas.

La escena se repite. Gritos y ecos. Ruidos; y la calma, una extraña calma invade el espacio. Por lo bajo resuenan, vienen tranquilas, son voces. El volumen sube, las voces son cada vez más nítidas. Un número resuena con claridad, treinta mil. Cada vez más fuerte, cada vez más intenso; desde lo más profundo reclaman por cada luz que desapareció.

17 Sept 06

Carpe Diem

19 septiembre 2006

Motivos se van entrelazando.

Causas casuales,
Casualidades causales.

Razones, una mente que viaje
Y se pregunta.

Una mente que busca,
Busca respuestas.
Razona...
Y vuelve.

Un impulso la regresa,
La devuelve.
Mente en viaje de retorno.

Mente sorprendida,
Puesta al descubierto.

Liberada,
Despierta,
Grita:
AQUÍ ESTOY.

Un silencio,
Una pequeña pausa que pelea
Para que la mente la resuelva,
Para que la mente no lo relegue al olvido.

Una presencia,
Con un motivo, causas y razones.
¿Casual?

17 Sept 06

Carpe Diem
Sensaciones dolorosas
¿Incertidumbre?
Cuantas angustias, angustia.
¿Nostalgia?

Hechos tristes,
Dichos que dan bronca,
Silencios decepcionantes,
Nostalgias por las ausencias.
¿Presencias?
¿Soledad?

Cuantas compañías
... ¿Nostalgias?

Destinos alegres
Caminos con llanto
Apatía a decidir,
Decisiones apáticas.

Momentos. Momentos.

17 Sept 06

Carpe Diem
Apareció, asomo
Impuso su presencia en un pasado incierto.

Aparece, o mejor dicho reaparece
No se con naturalidad
O quizá sea eso que llaman intuición.

Reaparece, fugaz
Se siente, se expresa
Asoma sólo lo necesario
Como un ser curioso
Intentando descubrir
Repentinamente.

Desaparece, no aparece
En el momento justo
Presiente el dolor,
El riesgo de ser lastimado.

Su olor, su voz;
Ese ser permanece,
Su existencia es inevitable.
Necesaria.

17 Sept 06

Carpe Diem

PACTOS DECISIVOS

Tras la puerta lo desconocido
Su curiosidad hace que abra y mire
Una luz a lo lejos atrae su atención
Una luz hace que se mueva y hacia allá va.

Sentimientos desbordan su cuerpo
Angustia, ansiedad, curiosidad
Y un pánico por momentos paralizante.

Realizan un pacto pánico y curiosidad
La fuerza de esta ultima
Seria el motor para no paralizarse.

Avanzan, su pacto resulta
Hasta que aparece sutil, inadvertido
Es obstáculo que intenta paralizar
Lo enfrentan, lo pasan,
Su unidad pueda mas que las trabas.

Siguen su recorrido
Buscan, descubren;
Prácticamente uno empieza a apoderarse del otro
Recorren, descubren, sortean obstáculos.

Pero de repente,
Casi sin notarlo,
Sin esperarlo pasa...
Un obstáculo que paraliza a la curiosidad
Dejándola perpejla
Negándola a toda reacción
El pánico reaparece fortalecido.
Surge, se ubica, recupera su lugar
Ante eso solo la tranquilidad es quien podrá definir.

09 jul 06

Carpe Diem

ESCALERA

Descubriendo se encontró
Se descubrió
Comenzó a recorrer, turista de su propio viaje,
protagonista de su propia vida.

Escala número uno: Infancia
Recuerdos que lo acosan
Risas, llantos, caprichos,
personas, y más personas;
juegos, el mar;
tranquilidad, una paz tan inmensa como ese gran charco
y su felicidad.

Escala número dos: Adolescencia
Crecer, cambiar, redescubrir ese mundo de gente;
ese mar de fueguitos como dice el gran pelado.
Etapas; inician, terminan;
Crecimiento.

Escala número tres: Hoy, y porque no ayer.
Giros, vueltas, más cambios.
Crecer.
Adaptarse, descubrirse, encontrarse,
definirse.

No sabe como paso, pero su vida cambio,
personas pasaron dejando marcas,
personas que pasaron inadvertidas,
pero hay personas que se meten dentro suyo,
atraviesan sus limites invadiendo todo su ser
y ahí se quedan marcando su vida,
su crecimiento.

Escala número cuatro: Destino desconocido.
No sabe donde estará, en realidad no sabe
quiere descubrirlo, intentarlo.
Certezas de que algo le espera en algún lugar
certezas de que en su vida seguirán apareciendo mas crecimientos.

09 jul 06

Carpe Diem

ESCENAS

Me recorre
Atraviesa mi ser por todos sus extremos.
Va...
Viene...
Perturba mi tranquilidad
su peso desborda mi persona.
Va...
Viene...
Angustia de verlo, de verte, de sentirte
angustia de reconocerte tras toda esa sombra.
Va...
Viene...
Me recorre, me sorprende, me dobla
y me desdobla.

Impotencia, su otra cara
necesito salir, gritar, llorar, correr
extremos de un ser cerrados,
limites imposibles de ser cruzados.
Voy...
Vengo...
Me muevo, me recorro, me investigo...
me descubro
Voy...
Vengo...
Lo ignoro, lo evito, lo tapo, lo oculto...
me supera, me invade...
Exploto.
Angustia,
Impotencia
Explote.
Brotan lagrimas, atravieso limites
Me detengo, me pienso, lo pienso...
me detuve
Analizo, siento, dudo,
salgo de escena

09 jul 06

Carpe Diem

18 septiembre 2006

Como robar una sonrisa en la mañana

Cada vez que esa caricatura se hace presente; los recuerdos parecen perder la calma, enloquecer. Reviven. Regresan como los amantes eternos.
Dos años pasan por mi mente con sólo mirar esa imagen. No recuerdo el día exacto. se que era de tarde. sé también que ese local, en medio de la concurrida galería, era nuestro refugio, nuestro mundo.
Esa tarde las idas y vueltas de la charla terminaron en un pedido: - ¿me haces una caricatura? ¿Dale, me dibujas?
Él, con pocas palabras, como siempre, tomo papel y lápiz e inicio un trazo. Así quedo esa nena, yo, con todos los detalles; los anchos pantalones, las musculosas que entreven las tiritas del corpiño que para él era tan sensual, los aritos y esa mirada dura que no alcanza para esconder lo que ya no podían disimular.
Un dibujo cargado de imágenes; tardes que se convirtieron en momentos mágicos, en lindas locuras; noches donde todo desaparecía para que los amantes se perdieran en su mundo; mañanas apuradas para llegar a sus trabajos llevando cada uno el recuerdo de la piel del otro.
Dos cuerpos que se encuentran, que se descubren. Dos cuerpos que el tiempo alejó; pero que, con sólo mirar ese dibujo, se pueden reencontrar.

16 mayo 06
Carpe Diem